Afortunadamente la detección por parte del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) evitó una potencial amenaza a la biodiversidad y las barreras fitosanitarias de Chile. La peligrosa plaga forestal fue detectada en tres desembarques de vehículos importados desde Asia a través del Puerto de Lirquén, en la región del Bío-Bío. El SAG aplicó medidas sanitarias a más 10 mil vehículos, logrando interrumpir la entrada de la potencial plaga al país.

“Los insectos herbívoros como el chinche apestoso de manchas amarillas detectado recientemente en Chile por el SAG representan un riesgo fitosanitario para Chile. Estas especies invasivas pueden producir daños importantes a plantas cultivadas con fines agrícolas, ornamentales y forestales. Sus poblaciones pueden aumentar muy rápido en las zonas donde las condiciones ambientales les son favorables, debido a que en su nuevo ambiente se encuentran con sus plantas hospederas (que les entregan alimento y refugio), pero están ausentes sus enemigos naturales (otras especies que se alimentan de estas plagas)”, explica el Dr. Eduardo Fuentes-Contreras académico de la Universidad de Talca.

“Durante las últimas décadas hemos sufrido la llegada de varias plagas invasivas desde diversos orígenes, las cuales han producido impactos económicos muy relevantes en la agricultura y silvicultura. Además, de estos impactos en las actividades económicas humanas también es posible que al establecerse produzcan efectos sobre otras especies nativas de insectos en Chile. Sobre este impacto sobre la biodiversidad nativa tenemos muy pocos estudios o información clara que nos permita sospechar que podría ocurrir”, advierte.

Según informó el sitio web de radio Biobio, se trata de la plaga cuarentenaria ausente Erthesina fullo, conocida como “chinche apestosa de manchas amarillas”, calificada por el SAG como una “plaga de alta peligrosidad para nuestro país, en especial para el sector forestal”.

El control de este tipo de interacciones entre los múltiples contactos que se realizan a diario por la economía global hace que estemos siempre atentos para proteger la biodiversidad y las barreras fitosanitarias que posee Chile, transformnándolo en un “país isla” que tiene que aumir la protección de la bidiversidad tanto en el aspecto legal como cultural de ella.

“Es más frecuente que los insectos invasivos herbívoros que no tenemos en Chile (plagas cuarentenarias) lleguen al país en embarques de productos vegetales (frutas, plantas, granos, embalajes de madera, etc.). Estos productos son inspeccionados regularmente según protocolos que maneja el SAG para disminuir la probabilidad de llegada y establecimiento de estas plagas cuarentenarias. Muchas personas que han viajado al extranjero han notado los esfuerzos que realiza el SAG para detectar productos vegetales en los equipajes, para evitar la llegada de plagas desde el extranjero. Sin embargo, algunas especies como los chinches, pueden viajar largas distancias en embarques de diversos productos (autos, ropa usada, maquinarias, etc.), lo que hace más difícil su intercepción en los puntos de entrada al país”, nos recuerda el profesor Fuentes.

“La inspección de fitosanitaria de bienes importados no relacionados con productos vegetales, es más compleja por los volúmenes y diversidad de estas importaciones. En este sentido la labor del SAG es fundamental para detectar estas amenazas y prevenir el establecimiento de estas plagas cuarentenarias. La vigilancia fitosanitaria que desarrolla el SAG, mediante la inspección de mercancías en las fronteras y puertos es muy relevante”, sentencia.

Los valores que nos otorgan los servicios ecosistémicos también están presentes pese a la amenaza de los intercambios a escala mundial que la economía moderna produce debido a la calidad de vida que los seres humanos demandan. En Ci2030 reconocemos en nuestros focos de investigación la defensa de la biodiversidad como un aspecto relevante para la ciencia de la nueva década.

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